Del TEL al TDL

¿Por qué se cambia el concepto TEL (Trastorno específico del lenguaje) por TDL (Trastorno del desarrollo del lenguaje?

El concepto Trastorno específico del lenguaje (TEL), ha sido durante muchos años un término controvertido, pues como la propia palabra indica, se trata de un trastorno ‘’específico’’ que afecta exclusivamente al lenguaje, cuando hay evidencias científicas de que hay otras áreas afectadas como la sensoriomotora, conductual y/o cognitiva. 

Por este motivo, en el 2016 la comunidad científica anglosajona decide cambiar el concepto de TEL por el de TDL y los criterios diagnósticos, haciendo que estos cambios acaben extendiéndose a otras comunidades.

El nuevo concepto TDL que incluye la palabra ‘’desarrollo’’, da a entender que las dificultades no solo se dan en el lenguaje, sino que van más allá.

¿Qué es el TEL/TDL?

La definición más extendida y conocida del TEL/TDL ha sido la propuesta por Leonard (1998), la cual hace referencia a una limitación significativa del lenguaje, que no puede explicarse en términos de deficiencia auditiva, mental, física, de trastorno emocional ni privación ambiental y que puede afectar tanto al lenguaje receptivo como expresivo.

¿Cómo se ha clasificado el TEL?

La clasificación del TEL más conocida y difundida ha sido durante muchos años la establecida por Rapin y Allen en 1983, donde encontrábamos 6 subtipos reagrupados en 3 clases diferentes:

 Subtipos de TEL
Trastornos expresivosDispraxia verbal
Trastorno de la programación fonológica
Trastornos expresivos y receptivosAgnosia auditivo-verbal
Déficit fonológico-sintáctico
Trastornos de procesamiento de orden superiorDéficit léxico-sintáctico
Déficit semántico-pragmático

Algunos de los tipos establecidos por Rapin y Allen eran controvertidos, ya que muchos de ellos se consideraban trastornos independientes y diferentes del TEL como es el caso de la dispraxia verbal, el déficit de programación fonológica (actualmente conocido como trastorno fonológico de los sonidos del habla), la agnosia auditivo-verbal, asociado casi exclusivamente al síndrome de Landau-Kleffner, y el déficit semántico-pragmático, el cual aparece en el DSMV como trastorno de la comunicación social (Mendoza, E., 2017).

Por lo tanto, de los 6 subtipos iniciales propuestos por Rapin y Allen quedaban dos que podían considerarse subtipos de TEL: el déficit fonológico-sintáctico y el déficit léxico-sintáctico. En ambos casos la sintaxis y la morfología afectadas.

¿Cómo se clasifica el TDL?

Con el cambio de nomenclatura, desaparecen los subtipos a la hora de diagnosticar el trastorno y se pasa a especificar en que componente del lenguaje se observa una dificultad mayor, si es en la fonología, la morfología, la sintaxis, la semántica y/o pragmática. Cuando las dificultas son exclusivas del componente fonológico se recomiendo utilizar el diagnóstico de trastorno del habla. 

¿Cómo se evalúa el TEL/TDL?

Es primordial recoger información de múltiples fuentes, y para ello es necesario realizar una observación directa del niño/a, hacer entrevistas y pasar cuestionarios a los padres o tutores legales y otras personas de su entorno.

Pasar pruebas estandarizadas como el CELF- 5, el cual es una herramienta completa para el diagnóstico de los trastornos del lenguaje y la comunicación en niños y adolescentes de 5 a 15 años. También hay en el mercado otras pruebas que evalúan los diferentes componentes del lenguaje.

Debido al cambio de terminología, muchos niños que mostraban serias dificultades en el lenguaje, pero que no cumplían con los requisitos para ser diagnosticados de TEL, ahora son incluidos bajo el término TDL y reciben los apoyos y recursos necesarios.

Bibliografía:

Mendoza El. (2017). Trastorno específico del lenguaje: avances en el estudio de un trastorno invisible. Madrid, España: Pirámide.