Trastornos del lenguaje y funciones ejecutivas

¿Qué son los trastornos del lenguaje?

Una de las principales organizaciones del mundo, la Asociación Americana de Psiquiatría (2013), define a los trastornos del lenguaje como un problema en la comunicación, que se manifiesta en dificultades continuas y estables, en la adquisición y uso del lenguaje, que no pueden ser explicadas por factores personales o sociales de relevancia.

Nancy et al. (2018) añade además que “el trastorno del lenguaje es un problema de la comunicación con alta incidencia en la población infantil, que causa problemas académicos, relaciones personales y afectivos. (p 390).

El trastorno del lenguaje no suele aparecer de forma aislada, sino que junto a él, aparecen otras alteraciones igualmente importantes en la adquisición y desarrollo del lenguaje.

Trastornos del lenguaje y funciones ejecutivas

Existe evidencia de que en el trastorno del lenguaje, aparte de los componentes del lenguaje (fonética-fonología, léxico-semántica, morfosintaxis y pragmática) se encuentran afectadas otras áreas (Nancy et al., 2008) que se engloban dentro de las funciones ejecutivas, como la memoria de trabajo.

Según Standford, Durrleman y Delage (2019) la memoria de trabajo se refiere a la actividad cognitiva de retener temporalmente información y, si es necesario, transformar la información durante una tarea mental en curso.

De acuerdo con el modelo de Baddeley y Hitch (1974), la memoria de trabajo se puede dividir en dos sistemas: el bucle fonológico, que almacena información verbal; y el bloque visuoespacial, que almacena información visual. Más tarde se sumó un tercer elemento, el buffer episódico (Baddeley 2000).

Ventajas del modelo de Baddeley

Una ventaja de seguir el modelo de Baddeley es que permite diferenciar entre tareas cognitivas simples, como el almacenamiento de información verbal en el bucle fonológico, de tareas cognitivas complejas, como almacenar información verbal, mientras de forma simultánea debe realizarse una tarea de procesamiento (Standford et al., 2019).

En esta entrada, nos centraremos en el análisis del bucle fonológico o memoria verbal, ya que es aquél que incide en la adquisición y desarrollo del lenguaje.

Nancy et al. (2018) afirma: “El papel del bucle fonológico o memoria fonológica de trabajo parece fundamental en el aprendizaje de nuevas palabras, al menos en edades tempranas. Este mecanismo puede ser testeado por el recuerdo de dígitos, palabras o pseudopalabras” (p. 50). Esta idea la encontramos en varios artículos, incluyendo el de Standford et al. (2019), quien ha sugerido que la mejor forma de valorar el bucle fonológico es mediante la ejecución de tareas simples de memoria auditiva, como la repetición de pseudopalabras o dígitos hacia delante. Los niños con dificultades del lenguaje, muestran problemas a la hora de realizar tareas de repetición verbal, donde evidentemente, debe hacerse uso de la memoria verbal. Esto implica retener la información en un período corto de tiempo y después recuperarla.

Resultados contrastados

Estudios importantes se han llevado a cabo en niños con trastornos del lenguaje para concluir si existe una deficiencia en la memoria de trabajo. Muchos de ellos, efectivamente afirman que el bloque visuoespacial, que almacena información visual, está preservado en niños con trastornos del lenguaje, aunque otros estudios sí identifican una ligera afectación.

En cuanto a la alteración en el componente fonológico, no existen dudas, se ha concluido que una de las funciones ejecutivas afectadas en el trastorno del lenguaje es la memoria de trabajo, principalmente el componente fonológico (Lepe-Martínez et al. , 2018).

Otros resultados contrastados

Un estudio realizado por la Universidad de Psicología y Ciencias de la Educación en Suiza, sobre el entrenamiento en la memoria verbal en niños que estaban en edad escolar, mostró que el programa de entrenamiento, es beneficioso tanto para los niños que muestras un desarrollo atípico y con un nivel de memoria de trabajo inferior, como para aquellos niños cuya memoria verbal no haya alcanzado cierta maduración (Standford et al., 2019).

Este estudio también concluyó que el entrenamiento en la memoria verbal (el cual no incluía repetición de pseudopalabras), impactaba positivamente en tareas de repetición de pseudopalabras, que se realizaban posteriormente a la intervención, y específicamente en aquellos alumnos que mostraban alguna dificultad en el lenguaje.

Bibliografía:

Martínez L., Bruna A, Guzmán M., Herreca C., Valle J., Vázquez M. (2002). Alteraciones en las representaciones fonológicas de la memoria de trabajo en niños preescolares con trastorno específico del lenguaje. Volume (22),181-189.

Standorf E., Durrleman S., Delage H. (2019). The Effect of Working Memory Training on a Clinical Marker of French-Speaking Children With Developmental Language Disorder. American Journal of Speech-language Pathology. Vol.(28), 1388-1410.

Verchea E., Hernándeza S., Quintero I., Acosta V. (2013). Alteraciones de la memoria en el Trastorno Específico del Lenguaje: una perspectiva neuropsicológica Revista de logopedia, Foniatria y Audiologia. Volumen (33), 179-185.